Un cuenco de salsa de tomate casera de color rojo intenso, con hojas de albahaca fresca y un hilo de aceite de oliva, sobre una tabla de madera rústica.

Salsa de tomate casera: una forma con menos calorías

Salsa de tomate casera: Intensa, sin azúcar añadido

Esta salsa de tomate casera concentra el dulzor natural de los tomates maduros mediante una cocción prolongada, eliminando la necesidad de añadir azúcar, lo que resulta en un condimento más puro y sabroso.

110 kcalestimación por ración
150 kcal · 58%menos que la referencia
55 minde preparación a plato
2 racionesrendimiento de la receta

Es común encontrar recetas de salsa de tomate que sugieren añadir azúcar para contrarrestar la acidez del tomate o para potenciar su dulzor. Si bien esto puede funcionar como un atajo rápido, a menudo enmascara el sabor genuino del tomate y añade calorías innecesarias. Nuestra propuesta se enfoca en una cocción paciente y lenta, permitiendo que los azúcares naturales del tomate se concentren y se desarrollen, creando una salsa rica, profunda y naturalmente dulce que realza cualquier plato sin la adición de edulcorantes artificiales o refinados.

El cambio que realmente aligeraSe omite la adición de 10-20 g de azúcar blanco (aproximadamente 40-80 kcal), logrando el dulzor mediante la concentración natural de los tomates maduros.

Qué cambia y qué se conserva

De Salsa de tomate casera tradicional a 110 kcal

Se omite la adición de 10-20 g de azúcar blanco (aproximadamente 40-80 kcal), logrando el dulzor mediante la concentración natural de los tomates maduros. El principio de sabor se centra en la concentración y caramelización de los azúcares naturales del tomate y la cebolla a través de una cocción lenta y prolongada. El umami se potencia con el tomate maduro y el ajo, mientras que una pizca de orégano y albahaca aportan complejidad aromática sin dominar.

ParteConvencionalMás ligeroPor qué
Método principalMás grasa o una proporción más pesadaSe omite la adición de 10-20 g de azúcar blanco (aproximadamente 40-80 kcal), logrando el dulzor mediante la concentración natural de los tomates maduros.El principio de sabor se centra en la concentración y caramelización de los azúcares naturales del tomate y la cebolla a través de una cocción lenta y prolongada. El umami se potencia con el tomate maduro y el ajo, mientras que una pizca de orégano y albahaca aportan complejidad aromática sin dominar.

Cómo conserva el sabor

El principio de sabor se centra en la concentración y caramelización de los azúcares naturales del tomate y la cebolla a través de una cocción lenta y prolongada. El umami se potencia con el tomate maduro y el ajo, mientras que una pizca de orégano y albahaca aportan complejidad aromática sin dominar.

Ahorro que resiste la inflación

El coste es muy bajo, ya que se basa en tomates maduros y vegetales básicos. La eliminación del azúcar no solo es más saludable sino que también reduce un ingrediente adicional, haciendo la receta más económica a largo plazo.

Ingredientes para 2

Pesa primero; el orden también reduce la grasa necesaria.

Cebolla y ajo picados, tomates troceados en un plato.
  • 800 gtomates maduros— pelados y troceados (o tomate triturado natural)
  • 100 gcebolla— picada finamente
  • 2 dientesajo— picados finamente
  • 10 mlaceite de oliva virgen extra
  • 50 mlagua— o caldo de verduras ligero
  • 2 gsal
  • 0.5 gpimienta negra— recién molida
  • 1 gorégano seco
  • 2 galbahaca fresca— picada (opcional, al final)
  • 10 mlvinagre de manzana— para equilibrar (opcional)

Método

Cada paso incluye calor, señal y forma de corregir.

Cebolla y ajo picados, tomates troceados en un plato.
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Paso 1 · sigue la señal visible

Preparación de aromáticos y tomates

Pela y pica finamente la cebolla y los dientes de ajo. Si usas tomates frescos, pélalos, retira las semillas y trocéalos. Si usas tomate triturado, asegúrate de que sea natural y de buena calidad.

Señal: Todos los aromáticos deben estar listos y los tomates preparados para la cocción.

Cebolla y ajo pochándose en una olla con aceite.
2

Paso 2 · sigue la señal visible

Sofreír la base de sabor

En una olla de fondo grueso, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Añade la cebolla picada y sofríe durante 5-7 minutos hasta que esté translúcida y ligeramente dorada. Incorpora el ajo picado y cocina 1 minuto más, con cuidado de que no se queme.

Señal: La cebolla debe estar blanda y con un color dorado pálido, y el ajo fragante.

Salsa de tomate cociéndose a fuego lento en una olla.
3

Paso 3 · sigue la señal visible

Cocción lenta y concentración

Añade los tomates troceados (o triturados) a la olla junto con el agua o caldo, la sal, la pimienta y el orégano. Lleva a ebullición y luego reduce el fuego a muy bajo. Cocina a fuego lento, sin tapar, durante al menos 40 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que la salsa espese y los sabores se concentren. Si utilizas el vinagre de manzana, añádelo a mitad de cocción.

Señal: La salsa debe haber reducido su volumen, tener una consistencia espesa y un color rojo intenso, con un aroma dulce y profundo.

Salsa de tomate triturada en la olla, lista para servir.
4

Paso 4 · sigue la señal visible

Triturado y ajuste final

Retira la olla del fuego. Con una batidora de mano, tritura la salsa hasta obtener la consistencia deseada, más rústica o completamente lisa. Prueba y ajusta el punto de sal. Si usas albahaca fresca, incorpórala ahora. Deja reposar unos minutos antes de servir.

Señal: La salsa debe tener una textura homogénea y un sabor equilibrado, con el dulzor natural del tomate predominando.

Secuencia de imágenes que muestran la elaboración de salsa de tomate casera, desde el corte de los aromáticos hasta la cocción lenta y el triturado final, destacando la concentración de sabor.
Imagen instructiva generada con IA; no demuestra una prueba física de cocina.

Calorías con la misma ración

Salsa de tomate casera tradicional260 kcal
Esta receta110 kcal

150 kcal · 58% menos, estimado

La estimación divide los ingredientes en 2 raciones. Marca, recorte y restos en la sartén pueden variar el resultado.

110 kcalCalorías
3gProteína
15gCarbohidratos
4gGrasa

Conserva las sobras con el mismo criterio

Guarda la salsa de tomate casera en un recipiente hermético en el frigorífico hasta 5 días. También se puede congelar en porciones individuales hasta 3 meses.

Guarda la salsa de tomate casera en un recipiente hermético en el frigorífico hasta 5 días. También se puede congelar en porciones individuales hasta 3 meses.

Preguntas frecuentes

¿Mi salsa de tomate queda demasiado ácida, qué puedo hacer sin añadir azúcar?

Asegúrate de usar tomates muy maduros, ya que tienen más azúcares naturales. Una cocción más prolongada a fuego muy bajo también ayuda a concentrar el dulzor. Si aun así persiste la acidez, puedes añadir una pizca de bicarbonato de sodio (0.5g) al final de la cocción o un chorrito de vinagre de manzana (10ml) para equilibrar, como se sugiere en la receta.

¿Puedo usar tomates enlatados para esta receta?

Sí, puedes usar tomates pelados enteros enlatados de buena calidad o tomate triturado natural. Asegúrate de que no contengan azúcares añadidos ni conservantes innecesarios para mantener el perfil de sabor y la ligereza de la receta.

9:41
CaloNote
Almuerzo12:30Reanalizar
Salsa de tomate caseraEditar
110kcal
C 15gP 3gF 4g
68%14%18%
Ingredientes
  • tomates maduros800 g
  • cebolla100 g
  • ajo2 dientes
  • aceite de oliva virgen extra10 ml
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Método y fuentes

Desarrollo de la receta y revisión nutricional: equipo editorial de CaloNote

Receta editorial basada en estimaciones por ingrediente y principios culinarios revisados. No se presenta como probada físicamente en cocina; la nutrición es aproximada.

Publicado y revisado: 25 de agosto de 2026

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